PERÚ 200: Una remembranza del Rock & Pop peruano desde 1957 hasta el bicentenario

Textos de Gonzalo Díaz y Renzo Lobato / Ilustración de Yefferson Huamán, de Ruta Mare.

Hoy es el Bicentenario del Perú. Hoy celebramos 200 años independencia y vida republicana con un panorama cultural, social y político bastante esperanzador; y aunque nos defrauden en el camino estaremos siempre vigilantes. Con motivo de esta fecha tan importante para el pueblo peruano, hemos armado este post especial, a modo de repaso del panorama de la historia de nuestro rock & pop, desde sus inicios, a partir de los años 50 hasta los actos revelación que han surgido este 2021. Si nos conocen, sabrán que en Rock Achorao nos echamos todas las cremas y degustamos todas las chichas, así que está demás anticipar que nuestro corazón es rocanrol pero aquí encontrarán de todo, como en botica.

Todo inició en 1955, cuando el rock and roll llegó al Perú de la mano de Bill Haley y su éxito “Rock Around the Clock”. La popularidad de esta canción fue tan grande que dos orquestas peruanas intentaron adoptar este naciente estilo. Por un lado, Eulogio Molina y sus Rock & Rollers con algunos covers algo incipientes; y por otro, Los Millonarios del Jazz. Estos últimos fueron los que crearon el primer tema propio del rock peruano: “Rock with us” (1957) y a pesar de ser provenir de una big band con vientos incluidos, los riffs de la canción le dan la particularidad necesaria para ser considerada oficialmente el inicio del rock nacional.

En 1955 el rock and roll llegó al Perú de la mano de Bill Haley y su éxito “Rock Around the Clock”. La popularidad de esta canción fue tan grande que dos orquestas peruanas intentaron adoptar este naciente estilo. Por un lado, Eulogio Molina y sus Rock & Rollers con algunos covers algo incipientes; y por otro, Los Millonarios del Jazz. Estos últimos fueron los creadores de la primera canción original del rock peruano: “Rock with us” (1957), y a pesar de provenir de una big band con vientos incluidos, los riffs de la canción le dieron la particularidad necesaria para ser considerada oficialmente el inicio del rock nacional.

Los 60’s estuvieron marcados con la aparición de los primeros grupos de rock and roll y surf rock en el que destacan bandas instrumentales como Los Incas Modernos –cuyo disco Lp homónimo de 1963 se considera el primero, estrictamente de rock-, Los Jaguars, Los Golden Boys o Los Belkings. Estos últimos, aunque hacían en su mayoría versiones de temas anglos, algunas de estas piezas se convirtieron en verdaderos clásicos superando incluso a los originales y haciendo de la banda una de las más populares de la época en Latinoamérica.

Por esos años, exactamente en 1964, surgió una de las agrupaciones más auténticas e influyentes de la escena local: Los Saicos, banda que con muchas singularidades para la época: Componer y grabar canciones propias en español a través de diversos discos de vinilo de 45”; destacar por su estilo “garagero” con letras agresivas y terroríficas, por lo que muchos los consideran una de las primeras bandas proto-punk a nivel mundial.

Otras bandas que marcaron aquella época fueron Los Shains, del recordado maestro Gerardo Manuel junto a Pico Ego Aguirre. Aunque su carrera estuvo marcada en su mayoría por versiones de temas anglo, estos siempre fueron excelentemente ejecutados y con gran respuesta por el público nacional. También destacaron Los Yorks con el estilo desenfrenado de su cantante Pablo Luna -uno de los mejores showmen del rock peruano- y posteriormente con Melcochita -luego sonero y comediante-. De igual modo, con un estilo bastante similar, estaría Jean Paul “El Troglodita”, quien luego pasó a probar con el hard rock en inglés. Sin embargo, también debemos darle una merecida mención especial a Los Doltons, liderada por César Ichikawa, la banda peruana más popular de la década que dejó grandes clásicos como su versión de “El último beso”, “La Ventana” o “Nila”, que lindaban con las melodías de la nueva ola, como también lo eran Los Silvertons, del Callao.

Finalizando aquella época de oro, la psicodelia proveniente de EE.UU comenzó a asomarse en algunos grupos como Los Holys y The New Juggler Band de los hermanos Cornejo, quienes luego se convertirían en los tremendos Laghonia. Casi enseguida aparecían Los Mads con un ritmo frenético que llamó la atención de músicos y productores extranjeros. También lo hicieron los notables Traffic Sound de Manuel Sanguinetti (Radio Doble Nueve), con cuatro discos en su haber; Telegraph Avenue, The Same People, Los Comandos, El Opio, El Álamo y finalmente The Pepper Smelter, el flamante nuevo proyecto del ya reconocido Gerardo Manuel.

El cambio de década estrenaría otro proyecto más de Gerardo: Gerardo Manuel y el Humo, añadiendo tres discos mas a su carrera. Los 70’s además trajeron la llegada del hard rock hecho en Perú; dos grandes nombres de la época fueron Pax, de Pico Ego Aguirre, y la banda peruana-argentina Tarkus de Alex Nathanson (quien venía de Telegraph Avenue). Otras bandas que sobresalieron en los 70’s, pero con un corte más soft y melódico fueron El Ayllu, Grupo Amigos, Breeze y los populares We All Together, con exintegrantes de Laghonia, quienes a su vez sacaron diversos proyectos paralelos durante esos años.

Sin embargo, mientras Lima era el epicentro del naciente rock peruano, en paralelo emergieron muy buenas bandas en otras ciudades: Los Texao de Arequipa, Los Datsuns de Huancayo, Los Teddys de Iquitos, Los Siderals de Ayacucho, Los Aguilas y Los Grecos de Trujillo, Los Espectros del Cusco, Los Darlings de Huánuco, y muchas más. Pero quizás la que tuvo mayor relevancia e impacto internacional fue Los Pasteles Verdes de Chimbote, cuyo estilo está más pegado a la balada con aires ensoñadores y nostálgicos que fue su sello particular. En esta categoría, también habría que mencionar a la legendaria Yma Sumac, nacida en Cajamarca y gran parte de su vida radicada en EEUU, que aunque se caracterizó por fusiones exóticas que incluían desde mambo hasta la música lírica, editó en 1971 un disco de rock, el «Miracles», muy adelantado para la época por la inclusión de sus cantos líricos.

Aunque hay indicios de fusión en el tema “Carnavalito” de Los Incas Modernos, la fusión andina en el rock fue gestada con notoriedad por la banda peruana El Polen, que incluso llegó a influenciar a notables bandas del continente como Los Jaivas y Congreso. Por su lado, aparecía el gran Zulu (ex Traffic Sound) que incorporó ritmos afroperuanos en su tema “Candela”, incluido en su único y destacable álbum “Zulu”. Hacia el sur del país, Trébol del Cusco incursionaron cantando en quechua, mientras que algunas bandas provenientes de la cumbia entablaron la experimentación con el rock y la psicodelia, como lo hicieron Los Destellos y su tremenda joya “Onsta la Yerbita” o Los Zheros de Iquitos con su tema “Cuarto Oscuro”. Más adelante, ya en los ochentas, una banda imprescindible de la fusión seria Del Pueblo Del Barrio, con Piero Bustos a la cabeza, quien luego conduciría el programa Ave Rock.

En cuanto al funk peruano, tuvo un auspiciante inicio en nuestras tierras de la mano de los legendarios Black Sugar que siguen activos hasta hoy. Aunque aquí debemos mencionar también los proyectos de Nilo Espinoza y Bossa 70 que le dieron un importante brillo y protagonismo al género a comienzos de la década de los 70. Luego de un largo silencio musical que duró más de 20 años, el funk tuvo un resurgimiento en los 90s gracias a la aparición y aporte de agrupaciones como Mezcal del actor y músico Pablo Saldarriaga y Acid Hamelin del chileno Serge. Años después, la base de Mezcal le daría forma a La Roja, siendo la banda mas representativa del funk peruano en el nuevo milenio. También recomendamos oír el funk de Big Pollo Funk, Diablos Azules, Achkirik, La Katana Funk de Arequipa, La Fankmilia, o los recientes Pooow! con sus toques electrónicos.

En cuanto a la trova hecha en Perú y la «canción latinoamericana», habría que considerar un primer e importante paso, el disco homónimo de Tiempo Nuevo en 1974, con resonancia e influencia a nivel regional. La banda tenía la dirección del gran músico académico Celso Garrido Lecca. Luego estos géneros musicales de protesta estarían presentes en futuras décadas con diversos autores como Daniel «Kiri» Escobar, Andrés Soto, Javier Lazo, Jorge Millones, Los Cholos, Piero Bustos, Miryam Quiñones (Silvio a la Carta), Omar Camino, Enrique Mesías, Piero Montaldo, Camilo Vega, y hasta el mismo Daniel F, líder de Leusemia, Rafo Raéz y NoxRecomendable

Si bien la década de los 70’s iba muriendo lenta y pausadamente sin mayor florecimiento de nuevas figuras en el rock (un tema complejo que merece otro post para el debate, pero desde ya anticipamos que no tuvo que ver con una supuesta censura del presidente Velasco, ojo), en los 80’s irrumpieron diversos conjuntos peruanos que desfilaron en las radios FM, como Frágil, Río, Miki Gonzales, Feiser, Dudó, Anexo 3, Imágenes (de donde salía el actor y también solista Diego Bertie), JAS, Autocontrol, Trama, S.OS., Clip, Danai & Pateando Latas, Retorno Breve y La Banda Azul. Para ello, también contribuyó que hubo una cabida muy fuerte del rock en español en las radios, llámese Soda Stereo, Charly García, Enanitos Verdes, El Tri, Los Prisioneros, Hombres G, etc, y en el estupendo programa de Gerardo Manuel: Disco Club. A pesar de eso, muchas de esas bandas se estancaron en la década con el mismo sonido, aunque hubieron excepciones como Frágil (aunque con constante renovación de integrantes), Miki Gonzales que emprendió un camino de experimentación con folclore peruano a partir del post punk, raggamuffin, blues y hasta electrónica, o Río que se mantiene vigente y participando en los principales festivales musicales.

En este periodo del pop rock peruano ochentero, debemos detenernos brevemente para comentar a Arena Hash, quizá la banda más exitosa de los ochentas, que, a pesar de su separación, sus cuatro integrantes iniciaron exitosas carreras solistas: Pedro Suárez-Vértiz (el más exitoso solista del rock & pop peruano), el también actor Christian Meier, Patricio Suárez-Vértiz con música disco y Arturo Pomar Jr. desde el rap, siendo uno de los primeros artistas en sacar un disco del género (incluso, para muchos «El Kangrejo» de Arena Hash fue el primer tema de rap hecho aquí).  Por el lado mas pop, y la balada, saldrían algunos solistas que rotaron bastante en medios locales como Fahed Mitre, Beto Danelli, Nina Mutal, Julio Andrade, Jean Paul Strauss, y el reconocido Gianmarco. 

En paralelo y en respuesta a ese rock & pop de fuerte impacto comercial, surgió otra movida: el llamado Rock Subterráneo con bandas insignes como Leusemia, Narcosis, Zcuela Crrada, Guerrilla Urbana, Autopsia o SdM (Sociedad de Mierda) del hoy periodista musical Wili Jimenez (partícipe también de nuestro colectivo achorao), con un formato visceral, sincero y sin tapujos, hablando de la realidad social y política que vivía el país en ese momento. Por temas contextuales, algunas grabaciones solo salieron en maquetas y con un nivel de grabación muy limitado pero con el suficiente nervio y voracidad para marcar una respetable influencia, no solo a nivel nacional sino también internacional. Luego aparecería una segunda camada de bandas, entre punk, hardcore y otras hierbas, como G3, Eutanasia, Feudales, Flema, Kaos, Ataque Frontal, Eructo Maldonado, QEPD Carreño o los noisecore Atrofia Cerebral. El movimiento subterráneo terminaría, según expertos, en 1992.

Al otro lado de la calle, la movida metalera ya tomaba forma. Los inicios del heavy metal en el Perú datan de alrededor 1984, algunos mencionan a la banda Up Lapsus como la inicial. Sin embargo, las bandas más distinguidas de aquellos años de mediados de los 80s fueron Masacre (luego M.A.S.A.C.R.E), Oxido, Almas Inmortales, Orgus, Hadez, Mortem (quizás la más reconocida en el exterior), Kranium (que innovó con un metal fusionado con sonidos andinos), Mazo, Sepulcro y Sentencia. Para los noventas y dos miles, el metal peruano tendría a otros grandes representantes como Armagedon, NecropsyaAnal Vomit, Estigma, Arsenal, Icarus, Epilepsia, Goat Semen, Reino Ermitaño, Despondent Chants de Cusco, y Chaska y Hammelin, ambos de Arequipa, fusionando con lo andino. De la década del 2010 en adelante, resaltan Cobra, Blizzard Hunter, The Fallen Symmetry, Hamadria, Vulture, Contracara, Metal Crucifier, Fornix, Apu Rumi de Huaraz (quienes se distinguieron por sus letras en quechua), Revlin Project de Caraz, Mandrágora de Nuevo Chimbote y Hyena de Cajamarca. En esa misma década, aparecen también bandas de metal sinfónico y lírico como Crownless o Proyecto De La Lama.

El «rock gótico» o «dark» también tuvo sus inicios en la década de los ochentas con bandas de corte oscuro como Voz Propia, Lima 13 o Cardenales. Posteriormente, ya en los 90’s, emergieron algunas otras bandas como Dolores Delirio, Ilusión Marchita, Cenizas, Textura y Armada. A pesar de no caracterizarse como gótico -pero sí como post punk- aparecieron bandas muy interesantes como Delirios Kronikos, Salon Dadá y Col Corazón, todas con vocalistas femeninas. Pero hablando de voces femeninas, imposible obviar la presencia de Maria T-ta, una adelantada activista del feminismo en la década de los 80s, cuyas presentaciones se complementaban con performances, poesía y mensajes sociales.

Un capítulo paralelo al rock & pop, pero que comparte muchas similitudes, es la movida del jazz. Y fue justamente Perujazz , la banda insignia en estos ámbitos, llegando a tocar incluso en programas de España en los ochentas.  La banda estaba conformado por varios capos de la música peruana como el ex Traffic Sound Jean Pierre Magnet, el músico experimental Manongo Mujica y el gran percusionista Chocolate Angeldones. Luego en los próximos años, incluirían nuevos integrantes como Zav. Posteriormente Jean Pierre haría sendos proyectos paralelos como los recordados Wayruro, mientras que Manongo crearía su proyecto sonoro Huacas. El jazz posteriormente comenzó a acercarse mas al pop y rock, con diversos proyectos como Manante, Stretch it to the Limit, Isofragma, Viento Paraca, Nicotina es Primavera, Oriente Trío o el mismo Zav, con su jazz-rock afroperuano, y en algunos trabajos de maestros actuales como Andrés Prado, Ania Paz, Ken Ychikawa o Cotito Medrano.

Ya en los 90’s, el nuevo rock alternativo surge en consecuencia del final del rock subterráneo. Algunos de sus artífices pertenecieron a grupos subterráneos, como Rafo Ráez (ex Se Busca y ex Eutanasia). El Aire de J.J. Castro (ex Humo Rojo), Mar de Copas con Wicho García (ex Narcosis) o La Liga del Sueño con Pelo Madueño (Narcosis, Eructo Maldonado, El Sueño de Aliz). Otras apariciones interesantes de entonces fueron Los Perros, Combustible, Los Vagabundos (de José Arbulú, luego en Cementerio Club), Radio Criminal, Chapu & The Why Last, Desarme, Ácidos Acme, Aeropajitas, Dios Hastío, Metadona (cuyos integrantes formarían luego Atómica y 12 Garras), Insumisión (de Leo Bacteria, luego en Pestaña), La Raza (de Nick Chiesa, luego solista), Espira, 3 al Hilo, Héroe Inocente, Avispón Verde, Circo Ficción, El Berde Borde, La Pura Purita, Cangrejos, Danza Rota y más. En el caso especial del grunge, el punto de partida en el Perú se discute entre Actitud Frenética (de Ronieco) o Los Zopilotes (de Carlos Compson); sin embargo, este género noventero se expandiría en nuestro territorio con la llegada de diversas bandas como Huelga de Hambre, Arcana, Planeador, Soma, Gaia, Emergency Blanket y Valium, banda de Veronik, quien luego fundaría Veronik y los Gatos Eléctricos, y posteriormemte, se dedicaría al uso e innovación del theremin.

En los 90’s el rock peruano tuvo una baja en la difusión en medios masivos. Quizás solo Pedro Suárez-Vértiz, Christian Meier o Los Nosequién y los Nosecuantos, con Raúl Romero a la cabeza, contaban con difusión continua (otros como Sangre Púrpura, Corbeta Blanca o Los de la Calle se quedaron en uno o dos hits radiales). Empero, a finales de la década hubo un nuevo boom mediático de la mano de bandas como Libido, Mar de Copas, Amén, Madre Matilda, Zen, TK, Aliados, Fuera del Resto, Hnos. Brothers, Camaron Jackson, Cementerio Club, Pelo Madueño, Wayo, Afrodisiaco, Adammo, entre otros. En parte, gracias al apoyo de la disquera Sony que inició sus operaciones en el Perú y algunos programadores comprometidos con la difusión de nuestro rock, como por ejemplo: Magda Botteri, Juan Carlos Guerrero o Sergio Galliani que pasó de Radio Insomnio a Tv Insomnio sumándose a otros programas que impulsaron la difusión nacional en la televisión de señal abierta como Distorsión de Pedro Cornejo o TV Rock de Cucho Peñaloza. Con ello, muchas de las bandas mencionadas, como Libido, llegaron a ganar las famosas «Lenguas» de MTV como otros premios y menciones de la misma cadena.

Un caso particular que debemos recalcar es la aparición del reggae en el Perú que tuvo mucha popularidad en la década de los 90’s. Fue Pochi Marambio y Tierra Sur la banda fundadora del género en el país. Luego figurarían otros nombres como Turmanyé (Huaraz), Hojas CKs, Semillas, Ascesis Nativa, Shiva Shanti, Nyjah Bredda, hasta propuestas más actuales como la de la reina del reggae peruano Ysabel Omega, o las bandas Laguna Pai, La Renken, RRSS, Los Filipz, Mostos Verdes, Radical Mood o Temple Sour, estos últimos con una visible intención de fusionar su música con otros géneros.

Otra movida ligada al reggae que tomó notoriedad en esa década fue el Ska. Quizás las bandas pioneras del género fueron Psicosis y Carnaval Patético. Luego vendrían figuras como Ivonne & Los Mercantiles, El Ghetto, Barrio Pamará, Asmereir, X Dinero (Arequipa), Kaliko y lo Kaliches (Cajamarca), Suda, Skantineros, Pura Mer-K, Antiestátika; y más recientemente, Barrio Calavera, Danny Zka, Los Yacks, Adictos al Bidet, La Maldita Costumbre, Felices Adicciones entre otras. Por su parte, desde mediados de los 2000, también comenzaron a mostrarse proyectos de ska tradicional jamaiquino como Bareto (en sus inicios), Vieja Skina y posteriormente Los Calypsos, del ex Bareto Joaquín Mariátegui.

Y otro estilo muy particular de esa época fue la chicha rock, que inauguraron Los Mojarras desde el Agustino, que a diferencia de las bandas fusión de los 70s y 80s, en ellos se notaba la influencia chicha ochentera de Chacalón y Los Shapis, entre otros, tanto en sonidos como en letra. De los Mojarras además salieron otros proyectos y solistas como La Sarita (hoy a su vez divididos en Sarita Colonia y el solista Julio Pérez) y Kike Larrea, radicado en Francia. La fusión de la chicha y el rock a partir de la banda de Cachuca estaría presente en otras futuras bandas como La Sonora del Amparo Prodigioso, Los Mortero, Nación Combi o Cholopower. Cabe señalar que esta movida tuvo también su epicentro en festivales del distrito como el Agustirock, y luego El Agustinazo.

Por esos años tomó notoriedad una movida muy singular: el “chiki punk”, un punk rock melódico con temáticas y cuestiones adolescentes, con claras influencias del punk californiano. Los iniciadores del género fueron los Futuro Incierto con su hardcore punk melódico desde inicios de los 90s, pero quizás la banda que gozó de mayor popularidad entre los colegios y festivales alternativos fue 6 Voltios, que incluso fue bastante rotada en radio Doble Nueve con su icónico sencillo “Wirito”. Desde entonces, fueron decenas las bandas que construyeron un importante circuito: Dalevuelta, Diazepunk, Migraña, Metamorphosis, Terreviento, Tragokorto, Zevende, La Forma, Rezaka, De La Nada, 40 Gramos, Estado de Sitio, y un largo etcétera, y que luego dio pie al surgimiento de la movida «emo» con Valerie Series y La Carroza Plástica como abanderados. También se auto-gestionaron decenas de festivales donde imperaban estos géneros. Mención curiosa para el denominado “chongo punk” que tiene a Chabelos y Los Carpinteros como algunos de sus referentes. Mas adelante, los integrantes de Futuro Incierto crearon proyectos paralelos: Futuro Vegapop, Captain Hooper y Papa.

En tanto, siguiendo con el estilo inaugurado por los Dmente Común por estos lares en el 97, el «rap metal» y luego llamado “nu metal” peruano también tuvo gran fanaticada con nuevos actos como Por Hablar, Reset, Ni Voz Ni Voto, Natura, Area 7 o Serial Asesino. Este fue el punto de partida para la consolidación de nuevas movidas como la del metalcore con actos como Blessing Lies, Conflicto Urbano, Agria, Muteki, As We Survive, Inti Fall y Arianne Gozzing, estos dos últimos coqueteando con el trap. El hardcore y hard rock peruanos, por su parte, sumaron otros grandes nombres con cientos de seguidores como Inyectores, Contracorriente, Alhambre, Difonía, banda a la que pertenecía Charlie Parra del Riego ¿acaso el guitarrista más exitoso del rock peruano actual?, y , por último, una de la tremendas bandas que comenzaría sumar mas fanaticada con el transcurso de los años: Cuchillazo.

Pero el final de los 90’s también fueron testigos de la construcción de sonidos frescos e innovadores como por ejemplo los Electro Z, de L.A.S.E, Jennifer Cornejo, Carlangas y Christian Vargas, iniciadores del sonido indie rock en nuestra escena, que se expandiría luego con los proyectos de sus ex-integrantes como Dasher, Claroscura, Rayobac, Zetangas, Abrelatas y Teleférico. Y en paralelo a ellos también surgió, otra banda limeña precursora del indie loca: Catervas, con una propuesta que se acerca por momentos a la psicodelia -quizás por sus inicios con el colectivo sonoro Crisálida Sónica- y con una trayectoria que ya cuenta con 5 discos, 1 Ep y 1 maqueta, y que sigue hasta el día de hoy.

En cuanto a sonidos singulares, también sobresalían los Manganzoides y su garage rock de horror, Turbopótamos y su denominado “skabilly”, Los Fuckin Sombreros y su rock n’ roll psicodélico. Estas tres bandas conformaban una triada de rock n roll contemporáneo alucinante. Luego de Manganzoides saldrían otras bandas como Los Protones y Chamanes, de Los Turbopotamos, Campodónico y Los Castigos, y de Los Fuckin Sombreros, los solistas Francois Peglau y Pipe Villarán (quien a su vez sacó otros proyectos paralelos como Longplayer y Smokin Pipe Band).

En el campo del rock experimental hay que destacar por estos años, la irrupción de El Hombre Misterioso y su funk-rock experimental de voz hablada, o Presidente Morsa con su blues rock psicodélico, mientras que por el lado del rock progresivo, comenzó a retomar protagonismo con la evolución musical de la ya icónica banda Leusemia, de Daniel F, que se atrevió a fusionar dos corrientes totalmente opuestas: el rock and roll y el progresivo, creando un sonido muy particular. Y siguiendo con el prog también cabe mencionar la aparición de los tremendos Flor de Loto -que en la década pasada tuvieron varias tocadas en el extranjero-, además de Supay, Kharmina Buranna, Nudo de Espejos y, mas cercanos al rock clásico argentino, Space Bee, Zarauz y Alejandro Susti, quien luego pasaría a ser el frontman del «supergrupo» prog fusión Actitud Modulada junto a Daniel Lopez (Kharmina Buranna) y Tavo Castillo (Frágil).

Ya para finales de la década y principios de los 2010s, las nuevas bandas de rock se movían en espacios más underground: Cocaína, Radio Garage, Corrosión, Cocaine Cowboys, Kikasban, Los Silver Mornings y Locomotora, de donde luego surgiría la destacada banda Volcano. El rockabilly recobró popularidad de la mano de Vaselina, el recorrido Cesar N (Exodo, Combustible, Cabaret Fragor) y Jacks y Los Inestables, igualmente el surf rock con Los Protones y Los Stomias, y actualmente se revive el country rock de la mano de Los Caracoles Suicidas y de festivales como el Oxapampa Country Fest. Por otro lado, un punk callejero y achorao volvería también de la mano de Morbo, Mutante, Chamanes, Perra Vida, Los Verrugas, Kaupas, El Terrible y los Cenobitas, PUS, entre otros, mientras que el crust y otras formas de hardcore extremo tendrían a nombres como Sistemas de Aniquilación, DHK, Kaos Endémico o Los Rezios, quienes harían sendas giras al extranjero.

En paralelo, en la misma década de los 2000s, surgía el sello Internerd Records impulsando sonidos del indie pop, lo-fi y noise. Quizás la banda mas sobresaliente de esta mancha fue Kinder, que luego llegaría a ser la banda más importante del math rock peruano. De aquella época también destacó Mi Jardín Secreto de donde provienen los solistas Víctor Hugo y Kaboogie. El shoegaze, por su parte, se hacía notar con la presencia de Resplandor, Panyoba y Puna, mientras que la psicodelia y space rock estaban presentes en Serpentina Satélite, Leche Plus, Rayo Cósmico, Tonka, los proyectos del chino Hamann y unos primigenios Liquidarlo Celuloide. Y un caso especial es el Pauchi Sasaki, violinista experimental quien llegó a ser alumna del mismo Philip Glass. En la otra orilla, hay que destacar los sonidos «electropicales» de La Mente, con 2 caras ya conocidas de la movida: Nicolás Duarte (Cuchillazo) y Ricardo Wiesse (Suda). Por último, también hay que celebrar la aparición de Plug Plug, (otro de los proyectos del inquieto Garzo), indispensables para el surgimiento del post-hardcore y math rock en nuestra escena.

Ya en la década de los 2010’s, el indie rock explotó en todas sus ramas y el Perú se posicionó como uno de los países con mayor crecimiento en cuanto a las industrias creativas y tomó protagonismo en la región. Por el lado del folk: Kanaku & El Tigre, Francois Peglau, Chico Unicornio, Francisco Chirinos, Alejandro y Maria Laura, Manuel Vera Tudela Wither, Maywa, JimmyDorothy, Ves Tal Vez, Lagartijacarlo, El Cuarto de Juegos, We The Lion (una de las mas populares), Budapest, Números Primos o los recientes Flamenco Inflable. Por el lado del indie pop están Autobus, Alerta Rocket, Las Amigas de Nadie, Gris Volta, StereonoiZ, Tourista, Riviere, Gomas, Crik Faluzi, Mundaka, Astronaut Project, Wolves As Friends, Futbol en la Escuela, Juan Gris, The Spiracles, Dan Dan Dero, Cementerio Inocentes, Suerte Campeón, Indiependencia, Golden Cameleon, Satélite Menor o Gelatina Magma, siendo Tourista la que llegó a conseguir mayor popularidad y ser cabeza de festivales. Por las rutas del synth pop, actos como The Voiders, Cósmico (QEPD), Blind Dancers, Mono, The Blue Distance (Huancayo), los recientes Santa Madero y Suit Palmera o los mismos Crik Faluzi, y por la mas reciente movida del bedroom pop y/o chill pop: Somontano, Diego Trip, Sebastián Gereda, Skillbea, Ciudad Pánico, Flipown, Los Niños Vudú y Plastical People.

Hacia el lado mas ruidoso, transitando por el indie rock guitarrero están Los Conchas Negras, Los Zapping, Luis Guzmán, Los Outsaiders, Nave Ascensor, Banana Child, Los Lagartos, The Deep Sea Monster, Paramusicales, Mobivstrip, Inzul, Plutonio de Alto Grado, Nicolás Duarte (de Camaron Jackson, Cuchillazo, La Mente), Kill Amigo o Blackthony Startano. Por el lado del post punk están Subway Elephant, Carlos Compson, Mercury Toys, Los Erizos, Daniel Synth, Kusama, Specto Caligo y la revelación actual Muchacha Punk. Representando al noise rock, bandas como Moldes, Eva & John, Serto Mercurio (de la también solista Emilia F), Almirante Ackbar o Submarino. Sacando cara por el post hardcore y otras hierbas, siempre estuvieron los Cecimonser vs Donka, Millones de Colores, Procrastinación 1 Yo 0, Fiesta Bizarra y Buh. Por el math rock: The Satellite, Wanderlust, Parahelio, Viejaürbana o Incendios Forestales del Viejo Continente, y hacia el lado del horror punk estaban The Muertos y Los Hijos del Culto. Y no nos olvidamos de alucinantes propuestas inclasificables como los enigmáticos Laikamorí, el art rock espacial de Curiosity, o los ritmos electro-urbanos de Mi Puga Mi Pishgo, de la Negra Valencia, y Vilchez Huamán, de Ricardo Wiesse (Suda, La Mente).

Las voces femeninas conquistaron nuestros corazones e hicieron de nuestra escena un lugar más agradable. Destacables figuras como La Lá, con ya tres hermosos discos en su haber; Danitse, Pamela Rodríguez, Cristina Valentina, Natalí Jiménez, Magali Luque (ex Lunazul), Desiré Mandrile, Daniela Saettone (ex Fuera del Resto), Negra Valencia, Gala Brie (ex Las Amigas de Nadie), Andrea Martínez, Micaela Salaverry (Trujillo), Maró (Arequipa), Lorena Blume, Alejaru, Lara Nuh, Ximena Vásquez, Marié, Ania, Elisa Tokeshi, Naïa Valdez, Eme (Merian), Camille Jackson, Clara Yolks, Nuria Saba, Evah, Nina Bosa, Dra. Didi, Aura Blum, Wendy Sulca, Reiiina, Fernanda Perochena, Susana Cebrián (de Gomas), Dani Zilbert, Flavia Marsano, La Zorra Zapata o Dafne Castañeda, ex Fábula, que el 2020 destacó con un disco lleno de creatividad titulado “Posguerra”. Para esta década del 2010 también cabe precisar que comenzaron a salir las primeras promociones de las Escuelas de Música, tanto de la PUCP y como de la UPC, y varias de estas solistas salieron de ellas, además del Conservatorio Nacional -Hoy Universidad Nacional de Música-. Actualmente, también tenemos la nueva Escuela de la Música de la USIL, y escuelas alternativas como el Warmi Rock Camp, exclusivo para chicas, o Mousiké, entre otras, así que tendremos cantautorxs y músicxs para rato.

La electrónica hecha por peruanos, es un capítulo aparte. Tuvo un primer acercamiento con músicos académicos que innovaban desde la electro-acústica en los 60s como César Bolaños, Leopoldo La Rosa, Arturo Ruiz del Pozo o Edgar Valcárcel. Pero su aparición en la música rock & pop sería a partir proyectos techno ochenteros como Paisaje Electrónico (de Fernando Vial de Narcosis), Disidentes y T de Cobre, luego también con Atahualpa, de peruanos en Italia y Silvania / Cielo desde España. En Lima comenzó a gestarse como movida de manera experimental con algunos músicos del under como Dante Gonzales. Algunos de estos músicos luego crearían la movida Crisálida Sónica con nombres como Christian Galarreta (Aloardi, Evamuss, Tica, Sajjra), Wilder Gonzales Agreda (Avalonia, Fractal) o Hipnoascensión. Luego vendrían Unidad Central, Eléctrica de Lima o Theremyn 4 (este último proyecto de José Gallo, ex Huelga de Hambre, con una serie de discos que fueron transitando hacia el synth pop). Luego también emergió una movida de trance y electrónica de baile con Renzo Lozano, Israel Vich, Cristian Berguer, Kike Mayor o Jumi Lee, que se movió en Barranco y los balnearios del sur de Lima.  La aparición del sello Chipmusik visibilizó destacables proyectos electrónicos ligados al minimalismo, ambient y chillwave, mientras que el house tendría propuestas como Da Lupune, luego conocidos como Neon Dominik, a Lobo Interestelar y el enigmático Nietzkov desde Huancavelica (que extrañamente se caracterizaba por eliminar sus propios temas y cambiar de nombre). La lista de la electrónica se sigue ampliando hasta el día de hoy con recientes actos como Sofia Kourtesis, Grita Lobos!, Dreams on Board, Paruro, Lujan, 27 UHF, Dj LocoPro, Blue Velvet, Saeztti o Server, o en formato banda synth punk como los potentes Varsovia.

Un capítulo notable y de comentada resonancia internacional es el de nuestra electrónica fusión que se iniciaría con la presencia de Novalima y el mismo Miki Gonzales como DJ. Luego nacerían La Corporación y las fusiones criollas de Jaime Cuadra. Posteriormente se pondría en boga la cumbia digital enmarcados en el tropical bass de actos como Dengue Dengue Dengue (que luego experimentaría con sonidos afroperuanos), Elegante & La Imperial, Chakruna, Tribilin Sound, Qechuaboi, Animal Chuki, Shushupe, Rolo Gallardo, El Sucumbión, o los bravos del sello Terror Negro Records, comandados por Deltatron, quien luego incursionaría en sonidos urbanos como el dembow. La electrónica afroperuana luego tendría otros embajadores como Vudufá, Vitú y QOQEQA, y algunos discos emblemáticos como el compilado «Ritmo Diablo» (2018).

La música fusión también tuvo grandes representantes en formato banda: En la década pasada y antepasada aparecieron Los Chapillacs (Arequipa), Bareto (que pasó del ska tradicional a versionar clásicos cumbieros), Cimarrones, Barrio Calavera, La Nueva Invasión, Olaya Sound System, La Inédita, La Kincha, Mauricio Mesones (ex Bareto) o bandas de corte indie como los criollos Lapondé, los impactantes Ravelers, o Tayta Bird (ex Ravelers) y su “folklore futurista». Del mismo modo, destacar la fusión experimental de La Mecánica Popular de Efraín Rozas, músico e investigador que experimentó desde la salsa con agregados psicodélicos y ruidistas; Crónica de Mendigos que experimentan con música lírica, académica y folclórica; Hit La Rosa que fusionan la chicha psicodélica con el reggae, afro y ska; los mencionados Actitud Modulada de Daniel López que llegan desde las bases del rock progresivo, o el afrobeat de Fausto Orquesta y La Gran Rebelión de Bruno Macher (Sabor y Control).

Asi mismo, un subgénero que comenzó a tomar fuerza en la década pasada fue el Stoner rock (y la psicodelia pesada), que quizás tuvo su punto de partida con La Ira de Dios, banda icónica del Chino Burga que luego siguió expandiendo sus búsquedas sonoras con otros proyectos como 3am, La Garúa, Culto al Qondor, The Underground Parties y Ande. Esta movida fue impulsada por sellos discográficos independientes como Necio Records, Inti Records o Tóxico Records, con bandas como El Jefazo, Satánicos Marihuanos, Cuarzo, The Dead End Alley Band, Matus, Ancestro (Trujillo), Stonearth (Arequipa), Mantarraya (Chimbote), Hoja Madre, hasta los recientes Rito Verdugo. Mención aparte para los delirios psicodélicos de Cholo Visceral y Spatial Moods, el folk espiritual de Montibus Communitas del músico Brayan, los diversos proyectos del argentino Christian Van Lacke, radicado varios años en Perú, donde se destacan Tlön, Tortuga, Lilus, Comeflor y su material solista, o la psicodelia-noise-industrial de unos ya consagrados Liquidarlo Celuloide, que sacaron su último y recomendado álbum con la producción de Jaz Coleman (Killing Joke).

En una orilla algo lejana al rock pero muy asociada actualmente al pop actual, los ritmos del movimiento urbano, como el rap y el trap, crecieron enormemente en los últimos años. Los primeros raperos que ya tenían cierto renombre desde la década pasada fueron los Comité Pokoflo (con Pedro Mo y El Dedos a la cabeza), los Fuckin Clan (con Lyrico y El Zoldia), y los Callao Cartel (con los bravos de Kasike y Dj Prax). Luego aparecieron más bravos como Rapper School (uno de los más reconocidos a nivel latinoamericano, con el Norick y Warrior a la cabeza), Umano, Django, Radikal People de Raper One (QEPD), Clan Urbano de Rafomagia, Pounda & NoModico, Fundamento Under, Don-J HH, Tupac Amaru II, A.C.O, Gonzalo Genek, Terco 92, Giru Mad Fleiva, Chispa Rap y MSECO. Mientras que el trap dio artistas como Inkas Mob, Strong Black, Young Eiby, Sloowtrack o el notable A.CHAL desde Los Ángeles. Por su parte, las chicas también comenzaron a dar la talla con nombres como La Torita, Las Damas (con Sky Sapiens y La Prinz), Menores (antes Menores de Edad), Janice, Akela, Mari Zi, Onebrilla, KarolinativaYanna, estas dos últimas fusionando y representando al rap y trap afroperuano respectivamente. Mención aparte para Liberato Kani y la ayacuchana Renata Flores, ambos cantando en quechua y promoviendo nuestra lengua nativa con un rescatable impacto mediático. Por último, hubo una corriente más suave y pop de los ritmos urbanos donde destacan M2M, Zona Infame, Daske Gaitán, Miguel Guerrero, Maylo, Kid Flex y Jaze, campeón del Freestyle Máster Series (FMS) Perú

Pero no todo es Lima. Diversas buenas bandas destacan desde sus ciudades de origen. Desde Oxapampa, el country rock de Caoba; desde Cusco, el rock fusión de Chintatá, Amaru Pumac Kuntur y Fabricio Watanay, asi como artistas de corte indie como Yardigans y Soldetropico; desde Puno, el rock sikuri de los Rockpata; desde Piura, la fusión tropical de Mayta (quienes luego migran a EE.UU); desde Iquitos, el metal amazónico de Chakruna; desde Ayacucho, la fusión andina en el trap de Renata Flores y de Kayfex, o las suaves melodías de la también actriz Magaly Solier y del minimalista Brageiki, desde Cerro de Pasco, el post punk de Felyno; desde La Oroya, el synth pop de Irinum; desde Chiclayo, el indie pop de Los Estroboscópicos e Hiperbóreo y el trap achorao de Kat Kathia; desde Huancayo, el pop fusión de Damaris y diversas bandas «indies» como The Famous Criminals, John Liar o los mencionados The Blue Distance; desde Cajamarca, todos los proyectos y bandas del buen Oscar Pajares, y el indie rock de Velociraptors. Cabe resaltar grandes y recorridos proyectos como Tremolo (Tacna) o Uchpa (Andahuaylas), icónicos del rock en quechua, quienes forjaron el camino de la descentralización para las nuevas generaciones. Sin embargo, Trujillo podría considerarse como la ciudad -después de Lima- que más buenos proyectos ha visto nacer: Perú Salvaje, Fiesta Bizarra, Los Luna, Ciudad Gragea, Verano del 83, Bondage, 16 Bits, Yo Estuve en Japón, Playas Eternas, Torhilo, etc. Del mismo modo, Arequipa, con Comfuzztible, Fobya, Orquidea, Los Flechados, Los Erizos, Alias la Gringa, La Terminal, Paisaje 3, Go Icarus, Tony Danza y más.

Por último, en los extremos del mundo, diversos músicos peruanos hacen música y hasta la rompen en el extranjero: A.CHAL, Tambino, Efraín Rozas, Los Huaycos, Migrant Motel, Tipa Tipo (ex The Soon Another), Krisp, Hunter of the Alps, Mayta, Papá Indio, La Guerrilla, Space 9 y Rom Lagrise desde EEUU; Attawalpa, Yushimi y Blue Tiger desde UK; Pony Asteroid, Sofia Kourtesis, Ale Hop, Los Chicos del Pantano y Dengue Dengue Dengue desde Alemania; Kike Larrea, Fifteen Years Old, Gustavo Abanto y La Zafra, Putzy y Waikiki Boys desde Francia; El ya reconocido Mario Silvania (Silvania/Cielo), Sara Van, Saphie Welles, Camila Salas, Thalía Mayor, Ademilxhora desde España; Tomas Tello y Sajjra (de Galarreta) desde Holanda; Cacao Mental, Hapnea y Bautista (ex Sad Animals) desde Italia, Pentapolar Birds, Lobo Interestelar y Falakumbé desde Suecia; Paulopulus y Da Pereiras (con los hijos de Juan Luis Pereira de El Polen) desde Chile; Fabricio Robles, Santa García, Tilsa Llerena, Nicotina es Primavera y Ricarda Kometa, desde Argentina; Noia, Pacifika y Elsiane con integrantes peruanos desde Canadá, y un larguísimo etcétera. Pueden revisar nuestra playlist de peruanos en el extranjero aquí.

Hoy en día, a pesar de la pandemia, el rock & pop peruano sigue más vigente que nunca en sus diversos subgéneros, con muchas bandas tocando de manera virtual y otras ya regresando a los escenarios. Ya se anunciaron, además, los primeros festivales en plan reactivación, que son exitosos Sold Out. Por lo tanto, nuestras ganas de consumir mas bandas peruanas aún siguen intactas.

Finalmente, y para celebrar este Bicentenario, hemos hecho un amable playlist con 200 canciones del rock & peruano que hemos elegido entre todas las mencionadas en este post. Lastimosamente hay un buen puñado de artistas que aún no están en Spotify (o no están sus mejores discos) y nos hubiera gustado incluir. Sin embargo, estas 200 canciones elegidas representan un gran panorama de todas nuestras épocas y todas nuestras escenas. Hemos incluido por lo menos una banda o artista de cada estilo o movida; varias bandas descentralizadas y también artistas peruanos radicados en el extranjero. Muchos de los temas elegidos además han liderado nuestros rankings anuales desde el 2013.

Sin más, pasen, pónganse cómodos y degusten esta crema peruana ¡Con todas las cremas!

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