Electrónica, psicodelia y canción: desde Argentina, Ivo Ferrer presenta «Las flores y los frutos»

Improvisar con amigos y amigas, inspira. El juego enciende la imaginación y permite a la creatividad fluir, apoderarse del cuerpo. Así es como Ivo Ferrer dio vida a las siete canciones que integran su primer disco de larga duración, Las flores y los frutos, estrenado el viernes 4 de noviembre a través de todas las plataformas digitales.

Con un sonido que se siente orgánico (a pesar de ser bastante electrónico) y que comparte atmósferas que parecen ser extraídas de un ritual donde el baile es clave para la sanación, Las flores y los frutos es un experimento hermoso. Las melodías repetitivas que cantan letras breves -pero con una carga de sentido poderosa- dejan en evidencia la necesidad del compositor argentino por introducirnos a sus momentos de improvisación, ahí donde la música fluye y su energía llena todo el cuarto. Hay calidez, poesía, onomatopeyas y mucho, mucho ritmo. 

Un elemento esencial para la creación de este disco fue el pad electrónico Nord3p, instrumento que permite crear melodías desde lo rítmico. Para Ivo Ferrer (quien comenzó en la música como percusionista) encontrarse con esto fue una revelación:

La composición estuvo ligada a lo estimulante de la Nord y las posibilidades musicales que me mostró. También estuve haciendo muchas juntadas musicales y el hecho de improvisar unas horas seguidas más el ver gente en situación creativa fue increíble”, comenta el compositor a través del boletín de prensa y continúa: “El título del disco tiene que ver con los encuentros y los reflejos. La obra habla sobre los sentires, sobre el sentir con el cuerpo. Siento que es un disco rítmico, con algunos momentos más profundos, algunos más oscuros, con mucho juego y exploración”.

Además de la riqueza sonora donde encontramos elementos del folclore latinoamericano vistos desde una perspectiva más psicodélica y electrónica, sumado a escalas un poco orientales y aires más oscuros, la poesía de Las flores y los frutos es también clave. El compositor aquí habla de la naturaleza y su poder, del amor y su energía transformadora, y de lo que pasa cuando regamos lo que nos interesa. La invitación es al baile, a la introspección y al agradecimiento.

Parte de la experimentación y el juego que Ferrer llevó adelante por varios meses, hizo que conociera en profundidad a cada canción y sus necesidades. A diferencia de la mayoría de las composiciones que conforman el disco, la que da nombre al LP fue grabada muchas veces, de distintas maneras y probando varios formatos. Los intentos hicieron que la canción volviera a su raíz y la versión final es una interpretación espontánea hecha solo con la guitarra y la voz, grabada con el celular y luego pasada por un delay de cinta: “Un viernes de lluvia empecé a tocar y sentí que estaba ahí con la canción, disfrutándola. Un poco para bocetear una nueva versión y un poco para ver si podía capturar ese espíritu, puse a grabar con el celu. La escuché al día siguiente y sentí que tenía algo lindo, y que esta versión en particular también abre el juego a la imaginación y despierta melodías. Lo hablamos con Nico [Pestarino] y decidimos dejar esa grabación para terminar el disco”, explica Ivo.

Las flores y los frutos fue mezclado y masterizado por Nico Pestarino. Todas las composiciones son de Ivo Ferrer. El arte de tapa fue realizado por el compositor con fotos analógicas, algunas de ellas intervenidas.

Escucha Las flores y los frutos en Spotify y sigue a Ivo Ferrer en Instagram.

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