Desde Chile: Camila Bañados se atreve a bajar las revoluciones junto a Javier Barría en «Ni el bosque será»

Después de su debut «Viento 1″ (2024), la compositora chilena vuelve con una colaboración que le da espacio al silencio, la quietud y las emociones que no siempre sabemos cómo nombrar. Una canción íntima que abre una nueva ventana a su universo musical, mientras prepara material para 2027.

A veces, una canción no necesita explotar para decirlo todo. En ‘Ni el bosque será’, Camila Bañados apuesta por bajar las revoluciones, dejar respirar los sonidos y darle espacio a lo que solemos llenar con ruido. Junto a Javier Barría, reconocido productor y cancionista también chileno, presenta su primer lanzamiento después de ‘Viento 1′ (2024), álbum debut donde el jazz, el pop, la electrónica y el indie se cruzaron con un ensamble de doce músicos, cuerdas y vientos.

Esta vez, el viaje va por otro lado. A partir de la historia de otra mujer y sus miedos, Camila construyó una canción que terminó llevándola también hacia sus propias preguntas. El proceso le permitió soltar ciertas exigencias y cuestionar la idea de que todo debe ser perfecto antes de mostrarse.

“Desarmar la idea de que la música tiene que ser perfecta para ser mostrada y aceptar que también se trata de lo que hay, ahora, y no mañana”, cuenta la artista, quien destaca también la posibilidad de trabajar con Barría.

Con la guitarra y la voz como punto de partida, ‘Ni el bosque será’ se mueve entre el dream pop, matices del jazz y detalles electrónicos. Las cuerdas recuperan parte del universo de ‘Viento 1′, pero esta vez todo ocurre en una escala más pequeña, donde cada elemento encuentra su lugar sin necesidad de imponerse. Barría estuvo a cargo de la producción, los arreglos y la composición.

“Con esta canción quiero insistir en la idea de la quietud, del descanso musical, y preguntarme qué es lo que me dice eso. La quietud me genera un poco de ansiedad; pocas veces permito el silencio en mis canciones. Quiero probar ahí, quedarme un poco más en ese lugar y ver si puedo dejar de incomodarme con él”, explica Camila.

En medio de ese recorrido aparece una frase que funciona casi como un mantra: “nada en ti está mal”. No hay respuestas definitivas ni grandes revelaciones, sino una invitación a dejar de buscar qué falla en nosotros cuando algo no termina de encajar.

Entre las referencias que alimentaron su universo sonoro aparecen The Marías, Theo Bleckmann, Vienna Teng y Bedouine. Pero más allá de las influencias, ‘Ni el bosque será’ encuentra su fuerza en la posibilidad de acompañar una historia ajena y descubrir algo propio en el proceso. Una canción que no busca resolverlo todo, sino hacer espacio para escuchar, soltar y dejar que las cosas crezcan a su ritmo.