El cantautor argentino Robyn Lekker explora la imposibilidad de retornar al pasado en su sencillo «No Volver»

El retorno a los lugares que alguna vez llamamos hogar suele revelar una verdad incómoda: el espacio físico permanece, pero la atmósfera que lo habitaba se ha disipado por completo. Tras debutar a fines de 2023 con el EP El sitio en que mi cuerpo cae, el compositor, cantante y productor argentino-venezolano Robyn Lekker reaparece en la escena independiente de Buenos Aires para abordar precisamente esa fractura. Radicado en la capital argentina, Lekker canaliza influencias del rock alternativo, el art rock y la música electrónica atmosférica mediante una propuesta donde la dirección de arte, el cine y la narrativa conceptual tienen un peso equivalente al de la composición musical.

Su nuevo sencillo, «No Volver», actúa como la pieza inaugural de Liminal, su primer álbum de estudio de diez canciones programado para estrenarse a mediados de agosto. La composición parte de una experiencia de desarraigo; se enfoca en el reencuentro simbólico con un pasado intangible y la aceptación final de que ciertos referentes solo continúan existiendo en el territorio de la memoria. Lejos de regodearse en la nostalgia melancólica, la canción sostiene una tensión constante apoyada en un riff de guitarra en bucle, texturas de sintetizador y una interpretación vocal contenida que va escalando en intensidad a medida que la estructura se expande.

Acompañado por un videoclip que muestra al propio artista inmerso en un trance gestual dentro de espacios despojados, el lanzamiento expone la transición inevitable entre identidades pasadas y presentes. Lekker traduce el duelo por lo perdido en un ejercicio de resignificación personal, planteando que la pertenencia deja de depender de un punto geográfico para convertirse en un refugio interno. Con este corte, el músico afincado en Argentina establece el eje de su próximo trabajo discográfico, apelando a quien ha debido reconstruirse lejos de sus certezas iniciales.