Iron Maiden vuelve al Perú después de 15 años: cinco joyas de su discografía que queremos escuchar en Lima

Quince años han pasado desde que Iron Maiden pisó por última vez un escenario peruano. En ese tiempo, la banda siguió publicando discos, recorriendo estadios y demostrando que su legado tiene suficiente fuerza para convocar a distintas generaciones de seguidores. Su regreso al Estadio Nacional este 17 de octubre, con la gira Run For Your Lives, ofrece además una oportunidad especial para reencontrarse con las canciones que construyeron su leyenda durante los años ochenta y comienzos de los noventa.

La historia de Maiden con el Perú tiene dos capítulos fundamentales. El primero ocurrió en marzo de 2009, cuando miles de fanáticos llenaron el Estadio Nacional para presenciar un concierto largamente esperado. La segunda visita llegó en 2011, esta vez al Estadio de San Marcos, con un repertorio que dio mayor protagonismo a The Final Frontier. Aquellas noches quedaron como referencias importantes para el público metalero peruano, especialmente la primera, que puso fin a décadas de espera y convirtió la llegada de la banda en un acontecimiento para el rock nacional.

Ahora, la celebración por sus 50 años propone regresar a sus primeros nueve álbumes, una discografía donde conviven canciones de enorme popularidad con composiciones extensas, relatos literarios y experimentos musicales que revelan la ambición artística de Steve Harris y compañía. Aunque sabemos que «The Trooper», «Fear of the Dark» y «The Number of the Beast» difícilmente perderán su lugar entre las favoritas del público, queremos detenernos en cinco piezas que merecen una atención especial y que forman parte del repertorio que Maiden ha recuperado para esta gira.

1. «Murders in the Rue Morgue» — Killers (1981)

Inspirada en el célebre relato de Edgar Allan Poe, esta canción pertenece a la etapa de Paul Di’Anno y conserva toda la agresividad de los primeros años de Iron Maiden. Su introducción engañosamente tranquila desemboca en una descarga de guitarras veloces y una interpretación que transmite la desesperación de un hombre involucrado en una historia criminal. Escucharla con Bruce Dickinson al frente supone redescubrir una faceta más callejera y visceral de la banda, anterior a los grandes espectáculos que terminarían definiendo su identidad.

2. «Infinite Dreams» — Seventh Son of a Seventh Son (1988)

Una de las composiciones más fascinantes de Seventh Son of a Seventh Son, el álbum donde Iron Maiden llevó su interés por lo sobrenatural hacia terrenos especialmente ambiciosos. «Infinite Dreams» explora la angustia de un personaje atormentado por sus sueños, la muerte y las preguntas sobre la existencia. Musicalmente, pasa de la introspección a una intensidad creciente, con cambios de ritmo y guitarras que parecen acompañar el deterioro emocional de su protagonista. Su recuperación en los conciertos de 2026, después de décadas fuera del repertorio habitual, es una excelente noticia para quienes consideran este disco una de las cumbres creativas del grupo.

3. «Rime of the Ancient Mariner» — Powerslave (1984)

Steve Harris convirtió el poema de Samuel Taylor Coleridge en una aventura musical de casi catorce minutos. La canción narra la desgracia de un marinero que, después de matar a un albatros, desencadena una serie de acontecimientos sobrenaturales que condenan a su tripulación. Maiden desarrolla esta historia mediante pasajes instrumentales, cambios de intensidad y una atmósfera que oscila entre el misterio y la desesperación. Es una de las demostraciones más contundentes de su capacidad para construir relatos épicos sin sacrificar la potencia del heavy metal. Su regreso al escenario sería también un reencuentro con una pieza que ya hizo historia en Lima durante el concierto de 2009.

4. «Phantom of the Opera» — Iron Maiden (1980)

Antes de que Bruce Dickinson ingresara a la banda, Iron Maiden ya demostraba que sus aspiraciones musicales iban mucho más allá de las estructuras convencionales del rock pesado. «Phantom of the Opera», incluida en su álbum debut, es una composición de múltiples secciones, guitarras entrelazadas y constantes cambios de velocidad. Inspirada en la novela de Gaston Leroux, anticipó el gusto de Steve Harris por las historias dramáticas y los arreglos elaborados. Más de cuatro décadas después, sigue siendo una pieza extraordinaria para comprender cómo comenzó a tomar forma el lenguaje musical de la banda.

5. «Seventh Son of a Seventh Son» — Seventh Son of a Seventh Son (1988)

Pocas canciones resumen tan bien la ambición conceptual de Iron Maiden como esta composición de casi diez minutos. Su historia gira alrededor de un personaje dotado de poderes sobrenaturales, atrapado entre fuerzas opuestas que buscan determinar su destino. La banda desarrolla el relato mediante sintetizadores, pasajes instrumentales extensos y una interpretación vocal cargada de dramatismo. Es una obra que exige paciencia y recompensa al oyente con uno de los momentos más elaborados de su discografía. Escucharla en vivo representa una oportunidad para apreciar la dimensión progresiva de Maiden, esa que muchas veces queda eclipsada por sus sencillos más populares.

El regreso de Iron Maiden al Perú será el sábado 17 de octubre de 2026 en el Estadio Nacional de Lima, con The Raven Age como banda invitada y el espectáculo principal programado para las 8:30 p. m. Las entradas están disponibles a través de Ticketmaster, con sectores desde S/ 191.60 a precio regular y promociones vigentes para clientes BBVA. Quince años después de su última visita, la Doncella de Hierro volverá a encontrarse con un público que conoce sus himnos de memoria, pero que también tiene motivos de sobra para celebrar las piezas menos evidentes de su extraordinario catálogo.