La cantautora y productora Luisa Yamillé presenta “Antesala”, su nuevo sencillo en plataformas digitales. El lanzamiento funciona como puerta de entrada a la etapa sonora que desarrollará en su próximo EP y álbum, marcando un giro en su narrativa musical.
Nacida en Lima y actualmente radicada en Miami, Yamillé construye una propuesta que cruza el folk pop, el jazz y la canción de autor sin quedarse fija en ninguno. Su música no busca grandilocuencia; trabaja desde lo íntimo, desde esa incomodidad de decir lo que normalmente se evita. Ahí es donde encuentra su punto más honesto.
“Antesala” se sostiene sobre una idea concreta: los momentos previos al cambio. No el clímax, no la resolución, sino ese espacio intermedio donde todo todavía está en duda. La canción se mueve entre nostalgia y expectativa, planteando una tensión emocional que no intenta cerrar del todo. En lugar de respuestas, deja una sensación: crecer también implica habitar la incertidumbre.
El proceso detrás del single fue colaborativo y se desarrolló entre Boston y Miami a lo largo del último año. La producción estuvo a cargo de la propia Yamillé, mientras que la mezcla fue realizada por Diego Guerrero de Luna y la masterización por Lorenzo Tapia. El resultado no apuesta por la sobreproducción; hay una intención clara de mantener la voz y la letra en primer plano.
Su proyecto nace desde una necesidad personal: contar historias y reconectar con sus raíces. Creció rodeada de valses, folklore y poesía, elementos que hoy aparecen filtrados en una estética más contemporánea. Su paso por Boston amplió ese espectro, incorporando nuevas referencias y formas de producción que terminaron de moldear su lenguaje.
Además, su formación en Berklee College of Music no solo afinó su técnica, sino que también reforzó su enfoque narrativo. En su caso, la composición no es un complemento: es el eje. Cada canción funciona como un relato en construcción.
“Antesala” es parte de una serie de lanzamientos que irán delineando su universo artístico en los próximos meses. Más que un single aislado, funciona como una declaración de intenciones: explorar el tránsito emocional sin maquillarlo.